miércoles, 13 de febrero de 2008

El juicio ético en la práctica médica y las TIC

Actualmente, la ética médica aborda múltiples temas relacionados con la práctica médica, con el ejercicio profesional, con la gestión de salud, con los avances de la ciencia y la tecnología médica, y con la regulación de la vida. El juicio ético, como componente obligado de la práctica médica, está inmerso en cada tema de la ética

Los progresos ininterrumpidos en los conocimientos y técnicas en el campo de las ciencias médicas se reflejan de una forma decisiva en estos tiempos en la práctica médica. Para muchos, la práctica clínica actual está fuertemente influida por los adelantos tecnológicos ocurridos después de la Segunda Guerra Mundial, para algunos puede ser motivo de un enfoque de la medicina francamente biologista, y atribuyen incluso, cierto deterioro o falta de progreso en la atención médica individual. Otros autores aluden a una supuesta interposición de la técnica y la complejidad hospitalaria moderna entre el médico y el paciente al tratar de explicar dicho deterioro

El uso de las nuevas tecnologías en los servicios de salud está avanzando rápidamente, sobre todo en los países que cuentan con mayores recursos. El desarrollo de equipos basados en nuevos principios, como la microelectrónica, está teniendo un fuerte impacto en el desenvolvimiento de los servicios de salud. También en el campo de la biotecnología se está produciendo un desarrollo vertiginoso con la electrónica biomolecular, la producción de materiales biosintéticos, la inmunología molecular y, muy especialmente, la ingeniería genética.

La incorporación de la medicina al torrente general del progreso científico-técnico ha creado una serie de problemas de carácter ético, por ejemplo, los aspectos sociomorales que surgen en los trasplantes, en los problemas genéticos, en la psicofarmacología, en el experimento clínico y en muchos más que se derivan de los adelantos más modernos.La tendencia progresiva a la «tecnización» y al desarrollo de la medicina contemporánea tiene también algunas consecuencias negativas, en el sentido que el aparato no da una idea acerca de la personalidad del enfermo, con su complejo mundo sociopsíquico y moral de inquietudes y aspiraciones. El peligro está, precisamente, en la relación médico-aparato-paciente, donde el enfermo puede ser sometido a acciones mecanicistas que indefectiblemente lo lleven a un plano de «despersonalización«. Conocer este peligro es la mejor manera de obviarlo y utilizar los medios tecnológicos con todas las ventajas que ofrecen. Desde luego, esto exige aplicar enfoques complejos basados en la metodología dialéctico-materialista.

Emplear la nueva tecnología médica mediante la gestión de proyectos de las TIC en el área de la salud, con un equipo médico capacitado, entraña también otras preocupaciones como su elevado costo, el acceso de los pacientes por igual a los servicios de salud, el consentimiento voluntario a someterse a una nueva tecnología, la relación médico-paciente, así como el perfil profesional del médico del futuro. En efecto, el alto costo de estas tecnologías de punta obligará sin dudas a controlar más e investigar la relación costo/beneficio, particularmente de aquellos procedimientos de alto costo y alto riesgo. La atención médica, a tenor de la introducción de estos adelantos, se ha venido encareciendo sostenidamente en los últimos años, lo cual establece el dilema de quiénes deben beneficiarse principalmente de ellos, los que los pueden pagar, o los que los necesitan realmente.
En las circunstancias actuales en que vive el mundo, los países subdesarrollados siguen siendo las principales víctimas de los cambios ocurridos en la economía internacional y el sector de la salud se halla entre aquellas áreas que han quedado relegadas. Las injustas «políticas de ajuste económico» repercuten fundamentalmente en el desarrollo social, con un sostenido déficit de recursos que se refleja en reducidos presupuestos de salud, a lo cual se adiciona la persistencia de una desigual distribución del ingreso nacional, de forma tal, que amplios sectores de la población quedan marginados del acceso, no ya de tecnologías de punta, sino incluso a los más elementales servicios de salud
La insuficiente información junto a la propaganda sensacionalista de los medios de comunicación dominados por el interés de las ganancias que tienden a generar falsas esperanzas, ha conducido al fenómeno comúnmente conocido como «abuso tecnológico». Precisamente, una de las cuestiones importantes que plantea el uso de un nuevo procedimiento médico, está relacionada con las condiciones en que se realiza actualmente el acceso de los países subdesarrollados al progreso científico-técnico. En el caso de la nueva tecnología médica, existen también contradicciones y obstáculos inherentes al traspaso tecnológico en general, que se desenvuelve en el marco del actual sistema de relaciones económicas internacionales. Para algunos autores relacionados con la bioética, el «abuso tecnológico» se refiere más bien al uso indiscriminado de las indicaciones de los procedimientos tecnológicos más avanzados, consideran, además, los riesgos que muchos de ellos pueden producir en el paciente. Ciertamente, un análisis de las indicaciones que se realizan en el momento actual, sobre todo cuando nos referimos a la medicina mercantilista, nos conduce a la conclusión de un uso indebido de pruebas diagnóstica o intervenciones terapéuticas en muchas circunstancias clínicas sin tener en cuenta el riesgo y los costos.
La necesidad urgente de reconstruir cuidadosamente la ética médica con la finalidad de abordar los nuevos dilemas y conflictos que la tecnología médica y las políticas de salud en evolución introducen en la función del médico y en la gestión de salud, se hace impostergable en este momento histórico con nuevos enfoques y estructuras, pero dentro del marco teórico del marxismo-leninismo, para enfrentar estos acuciantes problemas, que no son dependientes exclusivamente de las teorías burguesas y la llamada cultura posmoderna, sino también, y con mayores razones, en la sociedad socialista donde se pone fin a las contradicciones antagónicas entre los valores científicos y morales, sin perder los principios humanísticos. El carácter socialista de nuestra medicina constituye la base material sobre la que se sustenta la moral y la ética de los trabajadores de la medicina, futuro cercano de nuestros médicos venezolano
En contraposición a estas ideas es importante destacar, el beneficio de la tecnología en la medicina el cual está plasmado de muchas maneras. Los padres pueden esperar que sus hijos alcancen la edad adulta sin el peligro de enfermedades infecciosas que los puedan llevar a la muerte. La mayoría de niños ahora sobreviven a la leucemia y otras enfermedades malignas de la niñez. El diagnóstico temprano de serias enfermedades metabólicas conduce a un efectivo tratamiento y a una alta probabilidad de que una enfermedad como la diabetes pueda ser manejada de manera que la persona tenga una vida larga y feliz. La nutrición se entiende mejor y provee amplias y apropiadas formas de asegurar el crecimiento y desarrollo. Las mujeres pueden acceder a las maternidades con la confianza de que la mortalidad perinatal y materna sean muy bajas. El diagnóstico temprano de cáncer nos lleva a tasas de supervivencia inimaginables hasta hace pocos años atrás.
La prevención primaria y el diagnóstico temprano del cáncer de cervix, lo está llevando casi a desaparecer y la mayoría de cánceres de mama son ahora diagnosticados antes de que la primera célula invada el tejido periductal. El descubrimiento de los mecanismos de las enfermedades cardiacas nos ha llevado a tener estrategias para prevenirlas, lo cual ha reducido las muertes y ha prolongado las expectativas de vida. La cirugía mayor se realiza con menos agresión para el paciente y con una rápida recuperación. El trauma se trata en unidades de cuidados intensivos y la muerte de estos pacientes ha sido dramáticamente reducida. Las infecciones responden a antibióticos solo recientemente descubiertos. Cuando alguien necesita un nuevo riñón, hígado, corazón, cadera, lente intraocular, marcapasos, aorta, pulmón, cara, cuerpo, pecho o un miembro prostético estos pueden implantarse. ¿Parece ser ésta una visión correcta del uso de la tecnología? Por cierto que lo es para quienes pueden darse el lujo de su utilización.

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